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Armonía perfecta entre hallaca y vino

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La perfecta combinación de sabores y texturas permiten disfrutar y degustar con mayor placer los alimentos y la bebidas. En el caso específico de las fiestas decembrinas, existen ciertos tipos de vinos que maridad perfectamente con los platos típicos de estas fechas.

Además el sólo hecho de la reunión con familiares y amigos, de por sí, son un buen motivo para destapar una botella de buen vino. Pero sin duda, al momento de la comida, el licor acompañante juega un papel fundamental.

Los expertos aseguran que se hace complicado definir la armonía perfecta entre las hallacas y los vinos, puesto este plato típico venezolano está lleno de sabores y texturas diferentes, que además cambian según la región donde la consumas.

Estás opiniones a continuación son extraídas del portal Web Informe 21, referidas específicamente a la hallaca caraqueña:

Vanesa Barradas. Sommelier y editora del blog Asesorías Gourmet

La hallaca la acompañaría con cualquier Amarone de Masi dependiendo del presupuesto, ya que tiene la potencia de un vino tinto que va muy bien con la carne protagonista en el guiso; pero además debido al método con el que se realiza este caldo en donde las uvas son pacificadas, le deja un dulzor que armonizara perfectamente con los toques dulces de este plato multisápido”.

Jesús Nieves Montero. Escritor, docente de escritura creativa y creador de la Videoguía del Vino

“Lo primero es que hay ciertas hallacas “regionales” que son enemigas del vino, en particular las que son marcadamente saladas. Prefiero la hallaca caraqueña que tiene toques dulzones y a esa me gusta armonizarla con un Shiraz australiano y con algunos chilenos. Lo importante para mí es la forma como la base especiada de los Shiraz se combina con los diversos sabores que conforman guiso y masa”.

Por su parte, el escritor y catador Vladimir Viloria, escribió en El Nacional que recomendaba un vino “rojo joven elaborado con vidueños de estructura media como Gamay, Merlot, Pinot Noir o el Zinfandel, libre de roble, pletórico de fruta, jugoso en su acidez y suave en tanino, pudiera funcionar”.

Sin embargo, los gustos son variados y la libertad de criterios predomina, cada uno tiene para elegir entre aromas sutiles y elegantes.

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